La salud mental y las experiencias en la infancia

Imagínate que cargas un pollito entre tus manos… Ahora pensemos que el cuidado que tienes al hacerlo, es el que debemos tener con la salud mental, especialmente de los niños.
Actualmente existe abundante investigación que permite sostener un nuevo paradigma en la salud. Diferentes disciplinas como la medicina, la psicología y las neurociencias han demostrado el efecto del estrés tóxico en el desarrollo del cerebro infantil. Los estudios concluyen que el cerebro de un niño que de forma constante debe tolerar altos niveles de estrés y además no cuenta con apoyo externo de adultos protectores, no podrá alcanzar un desarrollo óptimo y existirán consecuencias significativas para el resto de su vida en su salud, capacidad de aprendizaje y expectativa de vida.
Enfermedades como la diabetes, las cardiopatías, la depresión, la ansiedad y las adicciones están estrechamente relacionadas con lo que las investigaciones llaman “experiencias infantiles adversas”. Los ambientes donde existe violencia intrafamiliar, alcoholismo, padres que consumen drogas, maltrato, abuso sexual o negligencia, aumentan las probabilidades de que los niños y las niñas sufran enfermedades que representan un alto costo económico y social para la comunidad y los gobiernos.
Hoy estamos conmemorando el Día Mundial de la Salud Mental, y por lo tanto quisiera poner especial énfasis en los contextos donde viven nuestros niños. Su salud física y mental va a estar definida por cómo los cuidamos, lo que hacemos para protegerles de las situaciones de riesgo, cuántas horas al día dejamos que jueguen, nuestros esfuerzos por comprenderles cuando se portan mal o el daño causado por los castigos impuestos.
¿Se imaginan una sociedad donde los niños, las niñas y los adolescentes pudieran desarrollarse en ambientes seguros y protectores? ¿Se imaginan una sociedad con personas más sanas, más felices, más empáticas? Yo sí quiero imaginar que esa sociedad es posible, existe esperanza si logramos comprender lo importante que son los vínculos sanos en la infancia para el desarrollo.
Hagamos que sea posible, está en nuestras manos. #EsHoraDeActuar.

Soledad Ávila
Psicóloga Clínica