La violencia no para

Un día como hoy, hace 11 años, la Organización de las Naciones Unidas declaró la conmemoración del natalicio de Mahatma Gandhi como el Día Internacional de la No Violencia. Cada 2 de octubre es “un día consagrado para el fortalecimiento de la paz y la no violencia en todas las naciones y todos los pueblos”.
Gandhi, el líder que movilizó a la India hacia el cambio político y social rechazando todo tipo de violencia, se convirtió en la inspiración mundial de los movimientos de cambio y acción no violentos. Desde entonces, este hombre siembra el deseo y la esperanza de que los seremos humanos podemos vivir y lograr grandes objetivos sin ella, sin violencia.
Las sociedades en el mundo, desde el inicio de la civilización, están atravesadas y movilizadas por la violencia. Es el resultado de una dualidad entre el poder y la sumisión, en donde las relaciones humanas se generan desde la desigualdad, el autoritarismo, la discriminación y el abuso.
La violencia, con todas sus aristas, impacta intensamente en la sociedad. Está presente en todas las clases sociales, en todas las edades, géneros y ambientes. Genera una cantidad de víctimas que, o son “invisibilizadas”, o se convierten en una gran preocupación para la comunidad y las autoridades.
Los recursos y esfuerzos que se realizan desde las múltiples instancias parecen ser insuficientes, la violencia no para. Hacemos un llamado a la sociedad para juntar acciones y encaminarnos de manera proactiva hacia el cambio desde nuestro estilo de vida, en nuestros hogares, nuestra comunidad, la sociedad civil y el Gobierno Nacional.
No olvidemos que la violencia paraliza el desarrollo sano del individuo, y, por ende, el de la sociedad. La violencia estuvo, está y estará, y urge dar paso a la reflexión y vivir con la lucha contra la violencia cada día de nuestras vidas. Tenemos la opción, en cada paso que damos y cada palabra que decimos, de dejar de ser cómplices inertes y quejumbrosos.
Nuestro reto es la erradicación de la violencia en todas sus formas.
#EsHoraDeActuar

Psic. Pamela Noboa