ABUSO SEXUAL INFANTIL

Defendiendo la niñez
El abuso sexual es uno de los principales riesgos a los que se ven expuestos los niños cuando los adultos no les hablan con claridad de educación sexual.

Creer que el niño no está preparado para oír de sexualidad es uno de los errores más grandes que los adultos cometemos. Nos inventamos historias fantásticas tan irreales para poder explicar cómo vinieron al mundo, la cigüeña, la semillita, que vino del cielo, que diosito nos puso en la barriga, etc. 

Este tipo de explicaciones son más comunes de lo que parecen, y se dan por una serie de miedos que están enraizados en la sociedad latinoamericana que impide ser más abiertos respecto a la sexualidad.

Creemos que es poco frecuente, que solo se ejerce con violencia, que solo ocurre en estratos sociales bajos, que si ocurre lo sabremos en seguida y más que nada creemos que nunca nos pasará, ni lo viviremos de cerca.

Pero las cifras son alarmantes: 1 de cada 4 niñas y 1 de cada 6 niños es abusado sexualmente antes de cumplir los 18 años.

El abuso ocurre muchas veces de forma sutil, con chantaje y amenazas, ocurre en todo nivel social , alto, medio y bajo , y muchas veces ni lo sabremos hasta años después, cuando adultos valientes deciden contar lo que les pasó de
pequeños.

Abuso sexual infantil no es solo violación como muchos pensamos, es utilizar a un niño como objeto sexual, es un abuso de poder, de confianza, de respeto, de miedo, no solo contacto físico, también importa la intención del abusador.

Definiendo “abuso sexual”
Abuso es hacer que un niño presencie un acto de sexualidad en adultos, que le toquen sus partes íntimas, es hablar de temas sexuales no acordes para su edad.

Lo que no nos damos cuenta es que el 90% de abusos vienen de personas que se encuentran en el entorno del niño cotidianamente.

Nos pasamos enseñando y diciendo a nuestros hijos que no hablen con personas que no conocen, que no acepten regalos de extraños, que no tomen bebidas abiertas de nadie, etc.

Pero lo que nunca les enseñamos es que estas actitudes inapropiadas pueden venir por parte de un tío, primo, padrastro, padre, vecino, chofer de bus, entrenador o sacerdote.  Menos del 5% de los casos son denunciados justamente por no causar problemas familiares o disputas, solamente el 15% de las víctimas de abuso sexual hablarán de lo ocurrido.

Dos temas básicos para la prevención de abuso

  • Educación sexual
  • Criar hijos seguros de sí mismos y asertivos.

La familia es la que enseña las primeras cosas de lo que pasa en la vida de los niños, y es por eso que nosotros como padres tenemos que tener responsabilidad, y la responsabilidad pasa por la información, los niños tienen que saber desde pequeños sobre sexualidad.  Pero va mas allá de solo hablar del acto biológico, también hay que hablar del respeto, el cuidado, el autocuidado que es lo que va a influir en su adultez, una visión integral.

Los niños muchas veces van a probar hasta donde pueden preguntar a los papás sin que estos tengan vergüenza y deben saber que sus padres resolverán todas sus dudas y son una fuente confiable.

Tendemos a dejar que la escuela, los amigos, películas o el internet sea el que le informa a sus hijos sobre la sexualidad.

Hace algunos años aprendíamos sobre sexo con la revista playboy que se robaban los niños de sus padres y llevaban a la escuela para ver con sus amigos como el gran trofeo; ahora, los tiempos han cambiado, los niños tienen un acceso a todo lo relacionado con sexo y con pornografía en internet. Saben tanto o más que los adultos.

Tenemos tanto miedo de nombrar las partes íntimas por su nombre, podemos decir: hombro, codo, barriga, rodillas pero no podemos pronunciar la palabra pene y le ponemos un millón de apodos como: pollito, pajarito, pepito…

El mundo real es que ya las cigüeñas no existen, creo que ya no conozco ni un niño que se crea esa historia, es difícil mantener a nuestros hijos en una burbuja y no ver el mundo real.

El trabajo en prevención está orientado a criar hijos que no estén expuestos a violencia en sus casas, que puedan tener confianza en los adultos para contarles sus problemas e inquietudes. Se debe criar hijos que sean seguros de si mismos, que tengan la capacidad de tomar decisiones.

Todo esto ayuda en la protección ante un abuso, los abusadores no van donde niños que saben lo que quieren y saben cómo decir no, van al más débil .

Enseñar a los niños a poner límites cuando sienten que su espacio personal está siendo invadido es muy importante, deben conocer sus derechos y que tienen la obligación a decir NO ante situaciones que no les agradan o que les incomodan.

Señales de alarma:
Debemos estar atentos ante síntomas y señales que nos pueden alertar acerca de un abuso en nuestros hijos:

  • Irritación genital
  • Rechazo al contacto físico
  • Conducta o lenguaje sexual de adulto
  • Tristeza
  • Regresiones
  • Retraimiento
  • Bajas calificaciones, etc.

Los secretos son un punto básico a tratar con los niños. Es el arma que utiliza el abusador, haciéndoles creer que bajo ninguna situación pueden traicionar la confianza de la persona que les ha compartido un
secreto y que si lo cuentan nadie los creerá y además romperán la familia y harán sufrir a sus padres. Hay que enseñar a los niños a diferenciar entre secretos buenos y secretos que incomodan, estos últimos nos hacen sufrir, generan malestar, dolor y siempre hay que contarlos.

Podemos ayudar a bajar las cifras alarmantes de abuso en el mundo, podemos poner un grano de arena y ayudar no solo a nuestros hijos, sino a nuestra comunidad, les invito a ayudarnos en esta difícil pero importante tarea.

 

María José Sevilla

Psicóloga Clínica

Co Fundadora Fundación Azulado